Cuando el año 2020 trajo amor, trabajo y salud además de coronavirus


Este 2020 ha sido un año de claroscuros. A pesar de las complicaciones que la gran mayoría de nosotros hemos tenido que atravesar, hay quienes han conseguido sobreponerse a todo ello. Muchos han progresado en sus objetivos, han alcanzado nuevas metas, se han enamorado en plena cuarentena o han recibido una llamada tras una entrevista de trabajo vía cámara internet sin ningún tipo de esperanza.

Ana Álvarez (24 años) ha publicado ‘En un documental de La 2 explicaron que las medusas no tienen cerebro’ meses después del confinamiento. «Muchas veces pensaba que si todo hubiese sido otro año sería diferente, lo he vivido todo a través de web y no he podido hacer ninguna presentación». La compostelana ganadora del premio de poesía joven de ‘El Cercano’ explica que a pesar de la «oscuridad» del año del Covid-19, que le haya pasado esto supone que ha cumplido todo un sueño.

«Estamos más perceptivos a noticias positivas, antes se mezclaban en nuestro día a día, pero ahora lo poco que llega brilla más»

OVIDIO PEÑALVER, psicólogo sanitario

«Durante la cuarentena parecía que la vida estaba en pausa. Pero cuando te pasan este tipo de cosas, eventos que vas a recordar por lo que te hacen avanzar, te hace sentir que la vida sigue ocurriendo», explica Álvarez. Dentro de la negatividad que nos ha envuelto, el umbral de sensibilidad de la mente de las personas ante cualquier cosa positiva que nos ocurra es mayor. Algo bueno ha tenido más repercusión que antes.

Ovidio Peñalver, psicólogo sanitario, expone a El Independiente que en los últimos meses hemos estado expuestos a una menor estimulación y nuestro mundo «se ha empequeñecido». «Es por lo que estamos más sensibles y perceptivos a todo tipo de noticias positivas», detalla. «Antes se mezclaban en nuestro día a día, pero ahora las pocas que son tienen mayor peso neurológico al haber menos contaminación cognitiva y emocional. Lo poco que llega, brilla más».

La resiliencia ha sido elementary

Noelia este año ha sido diagnosticada de hipertensión intracraneal, una enfermedad neurológica grave que causa cefaleas muy intensas. Entremezclado con una época que le causaba estrés a finales de verano, comenzó a tener dolores de cabeza de mayor intensidad. Por ello acudió a la óptica por si tenía problemas de visión, pero todo estaba correcto. Fue cuando le derivaron a un hospital de Madrid y tras un reconocimiento decidieron ingresarla más de una semana.

«Es algo que me va a acompañar toda la vida, pero por ello he cambiado la forma de ver las cosas. Me lo han detectado muy joven, a la gran mayoría se lo diagnostican cuando ya son personas mayores y han perdido mucha visión y no logran recuperarse», expone Noelia. Ante esto, la valenciana ha decidido rebajar el nivel de sus expectativas para que que «nada le trigger más estrés». «A veces hace falta que te ocurran estas cosas para que la vida te ponga los pies en el suelo. Vida solo hay una», detalla.

La capacidad para sobreponerse a las adversidades de la vida es elementary, pero este 2020 marcado por una pandemia mundial aún más. Esto es la resiliencia, cómo ante situaciones negativas las capitalizamos para dar sentido a nuestra existencia. «Hay quienes han comenzado a hacer cosas para las que antes no dedicaban tiempo, como hacer deporte o escribir un libro», subraya Ovidio Peñalver, psicólogo sanitario. «También hay quienes han crecido profesionalmente, o han mejorado sus relaciones».

«Tenía la ilusión perdida y esto me ha salvado»

Este es el caso de Raquel, una joven madrileña. Con un máster interrumpido por la pandemia estaba a punto de comenzar su proceso de prácticas. Todas las empresas rechazaban las candidaturas, o incluso anunciaban que suspendían los procesos de selección. «Yo ya me veía posponiendo las prácticas, pero para mi sorpresa se puso en contacto conmigo una empresa en mayo, en pleno confinamiento», detalla. Al ultimate la entidad la incorporó como becaria en remoto.

Finalmente, tras el periodo de prácticas, la han terminado contratando. «Yo lo veía todo muy negro cuando nadie me respondía, tenía la ilusión totalmente perdida y de repente esto me ha salvado», detalla. Por otra parte, Alejandro ha encontrado pareja. Anecdóticamente tuvieron la primera cita una semana antes del inicio del estado de alarma, por lo que continuaron con los encuentros a través de videollamadas. «La cuarentena ayudó mucho a afianzar la relación a través de llamadas, WhatsApp o Zoom», añade.

Cuando el año 2020 trajo amor, trabajo y salud además de coronavirus
Pasajeros en el Aeropuerto de Sydney Foto: Europa Press

«Al terminar el confinamiento manteníamos la relación y poco a poco se fue afianzando. Cuando todo pasó habíamos hablado tanto que period como si nos conociéramos de toda la vida, como si fuéramos muy amigos», detalla Alejandro. Además, estas Navidades el joven alicantino «saldrá del armario» con sus padres a raíz de haber conocido a este chico. «Así seré al 100 % sincero con ellos y un peso que me quito yo de encima, creo que es bastante positivo».

Hay pocas cosas en las que el mundo puede estar de acuerdo, pero estos ejemplos muestran cómo es importante ver el lado bueno de las cosas. Nuestras vidas cambiaron de la noche a la mañana, y es posiblemente el mayor aprendizaje que tuvimos, a no dar por sentado algo en nuestra vida. A pesar de todo, aprendimos a pasar tiempo con nosotros.





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